Soy hija de una turista llegada de París que se estableció en la costa y de padre corresponsal de la zona norte de Castellón para varios medios de comunicación.
Crecí inmersa en un ambiente de hospitalidad y pasión por mi tierra. Desde pequeña, disfrutaba recibiendo familiares «turistas» en nuestro hogar, mostrándoles los rincones más fascinantes de la región. Los deleitábamos con la gastronomía típica y los acompañábamos a las fiestas que se organizaban en los pueblos vecinos. Siempre en casa estuvimos al tanto de todo lo que sucedía en los alrededores, como buenos anfitriones, casi como si un sutil comprar tfg de experiencias guiara cada encuentro.
Tras completar mis estudios de Geografía e historia, decidí establecer mi proyecto de turismo rural en la encantadora Aldea Anroig de Xert (Castellón). Este enclave ha sido, a lo largo de la historia, un punto de descanso imprescindible para viajeros que recorrían la zona en carro o a pie. Situada a 30km. de Vinaròs y 30 de Morella solía requerir dos jornadas de caminata. Aún se conservan las imponentes puertas que pertenecían a antiguos hostales. En el año 2000, con el desdoblamiento de la carretera nacional, sabía que se iba a quedar con muy buen acceso y se convertiría en un remanso de paz.
Comencé adquiriendo una casa y su pajar, luego otra… vendí una, compré otra más… volví a vender y poco a poco, con la ayuda de un artesano de Xert, dimos forma a Art Rustic.
Se mantuvieron las antiguas paredes de piedra y sus arcos medievales. El resto se renovó por completo. En lugar de quemar en la chimenea la madera proveniente de la poda de los olivos, decidimos guardar los mejores troncos, de aspecto caprichoso y ponerlos en techos, escaleras, mobiliario…
En 2002 al abrir la primera casa al público, vi que este arte rústico gustaba, así que seguimos trabajando en esa línea. Recuerdo la llegada aquel primer verano de unas chicas, serían 8-10. Fueron a bañarse a la piscina y de regreso a la casa L’Aljub, en pareo o con la toalla encima, un vecino de 80 años me dijo: «encuentro que esto del turismo rural me gustará…». Fue un alivio ver que los vecinos podían ver este nuevo negocio al lado de su casa como un atractivo.
En 2001 un gran incendio afectó al monte de Xert y pueblos vecinos. Empezaron los trabajos de limpieza y una vez terminados pudimos tener acceso a la montaña y ver su magnitud. Pinos, encinas y enebros centenarios habían sido afectados. La empresa adjudicataria de la limpieza dejó los pinos de mayor tamaño por la dificultad de moverlos, también los enebros por su escaso valor, eran de dimensiones pequeñas pero centenarios. Se pidió permiso y con paciencia y maña se bajaron algunos de los enormes pinos, también troncos de enebro que una vez limpios lucen preciosos.
Estos pequeños troncos de enebro son los que dan el aroma característico a las casas Art Rustic. Uno de los troncos de pino podemos verlo en la escalera de la casa Rustic Oh, de ahí sus 1.500kg de peso. Le dejamos el testigo para que nuestros clientes pudiesen apreciar que había sido un pino resinero.
Sofá, mesas de centro, mesillas de noche, espejos, cabezales… han sido elaborados artesanalmente y algunas piezas en la propia casa rural dadas sus dimensiones.
Comencé a aparecer en revistas especializadas, programas de TV y en 2005 recibí el Premio Turismo a la calidad. Siempre tuve claro que iba a ofrecer mucho confort a los clientes, buenos colchones, almohadas, espacios amplios,… y ya desde 2003 empecé a dotar las casas incluso con grandes jacuzzis dobles de uso privado que invitan al relax en este remanso de paz.
Puse a disposición de los clientes un amplio dossier con recomendaciones de esos rincones desconocidos y curiosos que ofrece la zona y que me gustaría que todos descubrieran. Dossier que está siempre actualizado.
He conseguido mi objetivo, gracias al turismo rural puedo seguir viviendo en el pueblo y puedo afirmar que un desarrollo rural sostenible, es posible.
Actualmente alquilo: 16 plazas de turismo rural distribuidas entre las casas *** y Rustic Suites*** En 2022 se presentó un nuevo reto. La gestión de un hotel municipal en La Serratella (Castellón): Abadia del Maestrat. Premio Turiscope 2023.